Cuando hablamos de los aceites esenciales nos viene a la mente que solo sirven para aliviar el estrés, descansando nuestro cuerpo. Hoy te enseñamos algunos de los beneficios que estos aceites esenciales nos pueden ofrecer para el cuidado de nuestra piel. Mucho va ha depender de la planta o fruto del cual provenga, el efecto sobre la piel será diferente. Así, mientras algunos se utilizan para nutrirla, otros se usan para limpiarla en profundidad o para descongestionarla. Veamos las propiedades de cada uno de ellos. Aceite de almendras dulces: suaviza, humecta la piel y le devuelve su textura original. Aceite de jojoba: excelente restaurador de la epidermis. Añada un par de gotas a su loción humectante y distribuya sobre todo el rostro. Aceite de rosa mosqueta: brinda una hidratación profunda y, a su vez, previene y atenúa las líneas finas. Aceite de hamamelis: pueden usarse tanto para el cuerpo como para el rostro. Sus propiedades son emolientes y suavizantes. Aceite de zanahoria: nutritiva y humectante. Es ideal para pieles secas, frágiles y maltratadas. Aceite de manzanilla: este aceite esencial es el más indicado para las pieles con problemas de rosácea, ya que pose un alto poder calmante. Solo tienes que saber cuál es el que estás necesitando según tu piel.
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