Como regla de oro es necesario beber 2 litros diarios de agua, aproximadamente. Aumenta la cantidad cuando practiques deporte.
Hidrata todo tu cuerpo después de una ducha o un baño para reponer el agua perdida. Una piel grasa también necesita hidratación: tu problema es de un exceso de lípidos, no de agua. Escoge lociones fluidas, emulsiones o geles.
Siempre que salgas a la calle, pon crema en la piel que vaya a estar a la intemperie. La protegerás frente a las agresiones medioambientales.
El sol deshidrata. Usa un producto con factor de protección solar, incluso en invierno.
Aunque uses base de maquillaje, no prescindas de tu tratamiento hidratante. Aplícatelo siempre antes.
Adáptate a los cambios de estación y usa una crema más ligera en verano que en invierno. Si notas la piel seca, pásate a los productos hipoalergénicos sin jabón ni perfume para la limpieza diaria.
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