Las estadísticas confirman que las personas con muchos lunares corren más riesgo de tener un melanoma. Pero limitando la exposición solar, utilizando filtros protectores, haciendo autoexploraciones mensuales y acudiendo al médico al observar algo sospechoso, el riesgo es mínimo: detectados a tiempo, suelen curarse. La detección precoz es muy eficaz. A, de asimetría: el melanoma es una formación parecida al lunar, pero si cambia de forma, acude al médico.
B, de bordes irregulares: Si el lunar crece y los bordes empiezan a ser desiguales formándose entrantes y salientes, consulta al médico.
C, de colores desiguales: Si notas un cambio de color, que los tonos no son uniformes, no te quedes parada.
D, de diámetro: Si el lunar sigue creciendo y tiene un diámetro de más de 6 mm, acude a tu médico y no esperes a que sea más grande.
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