El agua fuente bienestar para tu salud... El agua es una inmensa fuente de salud que, además, tienes siempre al alcance de la mano.
El agua fuente bienestar para tu salud... Hidroterapia casera: Esta técnica basa sus beneficios en la acción que la temperatura del agua ejerce sobre el organismo. El agua fría tiene un efecto tónico, estimulante y generador de calor (en aplicaciones cortas); y la caliente es relajante y antiespasmódica. El uso de ambas ayuda a movilizar la sangre de una zona a otra del cuerpo.
Baño para pies cansados: Necesitas dos barreños, con agua caliente y fría. Sumerge los pies primero en la caliente, y después en la fría, alternando varias veces. Es perfecto para aliviar dolores de cabeza, ya que estos se deben, en su mayoría, a una acumulación de sangre en la cabeza. Así, la atraes hacia los pies. Compresas en los ojos: Si tienes los ojos sobrecargados, aplica sobre ellos unas compresas frías. ¿Cómo? Prepara una infusión de manzanilla amarga o eufrasia (si están enrojecidos), y añade unos hielos. Moja cuatro trozos de algodón en la infusión y, tumbada en la cama, aplica uno sobre cada ojo. Y cambíalos cuando se calienten. Duchas alternas en las piernas: La aplicación de agua caliente y fría en las piernas es una forma inocua de mejorar la circulación en las extremidades. Una vez terminada tu ducha diaria, abre el grifo de agua fría y dirígelo sobre las piernas (desde el tobillo hasta la ingle) y los glúteos. Repite el ciclo frío-calor tres veces.
Para las lumbalgias: Calienta agua en una cacerola grande hasta el límite de calor que puedan soportar las manos, e introduce dos toallas pequeñas (de las de cara). Escurre y coloca una de ellas sobre los ríñones (de la cintura para arriba). Cuando se enfríe, sustituyela por la otra. Repítelo varías veces. Es mejor que te ayude alguien. Agua fría en el pecho: Son perfectas para tonificar la zona del pecho. En primer lugar, haz unos ejercicios para tonificar la musculatura que sujeta esta parte del cuerpo: dobla los brazos a la altura de los hombros, y aprieta una mano contra otra varias veces. Después, aplicas el agua fría sobre la zona.
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