Como prevenir la flacidez del rostro... El paso de los años se aprecia, de manera inevitable, en nuestro rostro. La flaccidez supone uno de los primeros síntomas del envejecimiento. Se trata de un fenómeno asociado a la edad y que se da en todas las mujeres, comenzando a ser evidente entre los 30 y 35 años, haciéndose más pronunciado con el paso de los años. Al margen de la cirugía existen diversos métodos para prevenirlo. Como prevenir la flacidez del rostro:
Para prevenir, corregir y eliminar la flaccidez del rostro podemos optar por diversos tratamientos biológicos, mecánicos, de estiramiento, estimulantes de las fibras colágenas, elásticas, estéticos, etc.
Las causas de un problema
La flaccidez se produce por el deterioro de las fibras de elastina y colágeno de la dermis, que son las responsables de mantener la firmeza y elasticidad de la piel, incrementándose por la pérdida del tono muscular. Existen diversos factores que producen el envejecimiento en nuestro rostro:
El tratamiento varía en cada caso, en función del grado, ubicación, antecedentes y estado de salud de cada persona. Pero, recuerda que la prevención es siempre la parte más importante, antes de que sea demasiado tarde.
Ten en cuenta que no existe un remedio milagroso, ni una cura total; sin embargo, existen métodos muy eficaces para conseguir prevenir la flaccidez del rostro: diferentes tratamientos de medicina estética (mesoterapia facial, microdermoabrasión, peeling, etc.), tratamientos cosméticos con cremas reafirmantes o tratamientos de cirugía estética, en casos de mayor intensidad.
Gimnasia facial, ejercicio para tu rostro
Los músculos de la cara definen nuestra expresión, por lo que hay que ejercitarlos, porque si no, llegan arrugas y flaccidez. La gimnasia y el auto-masaje actúan con mucha precisión, sobre todo si se les acompaña de una buena crema antiarrugas, reafirmante o exfoliante. Los ejercicios faciales surgieron por la necesidad de ayudar a personas con problemas muy precisos que habían sufrido una parálisis facial o algún accidente. Posteriormente, se empezaron a apreciar los efectos estéticos que producía en la piel, aportando firmeza y elasticidad; actualmente, constituye un elemento muy eficaz en zonas del rostro que pueden verse mejoradas de manera sustancial.
Con el dedo índice de cada mano, tira desde el extremo exterior de los ojos hasta achinarlos por completo y aguanta durante cinco segundos. Sin retirar los dedos y sin permitir que los ojos dejen su forma achinada, intenta juntar los ojos, aguantando otros cinco segundos. Repite este ejercicio cinco veces.
Para la zona de los labios, coloca el dedo índice de cada mano a un centímetro de la comisura de los labios y estira completamente durante cinco segundos. Sin quitar los dedos y manteniendo la tensión, frunce los labios todo lo que puedas. Repite cinco veces lo mismo.
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