Los aceites esenciales son los nuevos productos que limpian el cuerpo, no sustituyen un baño con detergente, pero son su complemento. Estos ayudan en su cuidado a diario.
Para usarlos, se vierten en el agua unas gotas de una o dos plantas aromáticas, escogidas según su acción específica y se sumerge para relajarse, no para lavarse.
La que quiere obtener los dos objetivos a la vez, puede escoger aceites esenciales que al mismo tiempo sean detergentes. Esto es sin duda más práctico, pero es mejor hacer las dos operaciones por separado.
Los aceites esenciales dejan la piel grasosa:
Absolutamente no. Un masaje con estas sustancias, sobre la piel seca, produce no sólo una placentera sensación sino un gran beneficio para la epidermis.
Existen aceites tonificantes de menta y salvia, estimulantes de pino, calmantes de lavanda y relajantes de romero. Sólo tiene que escoger el que más le agrade.