Para recuperar el cabello dañado se deben seguir estas recomendaciones, lavar el pelo con productos específicos para dar volumen y siempre que sea necesario, pues un pelo limpio se mostrará más suelto, brillante y voluminoso. Si el pelo es corto, basta con aplicar el champú una sola vez; en cambio, si es largo requiere dos lavados.
El aclarado con agua tibia y abundante es fundamental, ya que los restos de champú inciden de forma negativa en el brillo del cabello. Las mascarillas y los acondicionadores específicos potencian los efectos del champú además de permitir que el pelo quede más hidratado, suelto y desenredado.
Ojo con el secador. Tras el lavado, conviene dejar la toalla sobre la cabeza unos minutos para que absorba la humedad por sí sola, ya que frotar excesivamente el cabello le resta brillo.
Para que la raíz se mantenga separada del cuero cabelludo es ideal secar el pelo con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo y reduciendo su temperatura para evitar que la fibra capilar se queme. Otra opción es reservarlo para dar un toque final ahuecando la raíces.
Cepillos adecuados. Cuando el cabello está mojado, la queratina pierde resistencia y es más débil que cuando está seco. Por eso, debemos extremar sus cuidados para no romperlo al manipularlo.
Se recomienda emplear peines de púas largas, anchas y separadas para desenredarlo con mayor facilidad En seco, los cepillos de madera y de puntas redon-deadas resultan menos agresivos, ya que los metálicos abren las escamas, lo mismo que sucede al peinarse a contrapelo. De este modo, el cabello se carga de electricidad estática y disminuye su brillo.
Recuperar los rulos. Aunque puede padecer una técnica obsoleta, lo cierto es que son la mejor solución para conseguir volumen en el momento de secar el cabello, ya que levantan las raíces y aportan mucho movimiento. Mechas y reflejos. Las mechas y reflejos en tonos claros iluminan el cabello y aportan relieve, por lo que constituyen una opción perfecta para potenciar el volumen. En cambio, en colores planos y uniformes se acentúa mucho más la falta de vitalidad.
Evitar las puntas abiertas. El cabello debe sanearse regularmente, mejor coincidiendo con los cambios de estación, porque unas puntas abiertas denotan un cabello desvitalizado. Una vez rotas no se pueden reparar, lo que impide la renovación del cabello.
Brillo, volumen y reparación. Para revitalizar el cabello conviene usar productos específicos que le devuelvan el brillo y la elasticidad natural y favorezcan el volumen. Una opción son las gamas completas dirigidas a cabellos castigados que incluyen champú, acondicionadory mascarilla
Los ingredientes más recomendados son los voluminizadores, polímeros y activos filmogénicos que fortalecen cada cabello para que la melena gane vitalidad; los microacei-tesy ceramidas, para mejorar el aspecto de la cutícula; y activos que nutren en profundidad, como el germen de trigo o la glicerina, para cabellos secos.