Porque sabemos que el verano te sienta bien y queremos que disfrutes, te vamos a poner al día sobre cómo aprovechar al máximo los beneficios del sol y estar a salvo de sus efectos nocivos. Por esa razón sigue nuestros consejos.
Protege tu cutís: El sol es el primer factor de envejecimiento cutáneo, por eso tienes que ir con extremo cuidado. Y aún más si se trata de tu cutis, no te confíes. Toma nota: los rayos del sol no afectan por igual a todas las partes de tu rostro.
Nariz y pómulos: En estas zonas la piel es más fina y hay que protegerla antes de exponerse al sol para no romper el equilibrio cutáneo. Prueba con crema específica de alta protección.
Labios: Están indefensos ante el sol ya que no tienen glándulas sudoríparas y cuentan con muy pocas glándulas sebáceas. Es imprescindible que utilices barras de labios que incorporen potentes filtros solares.
Ojos: Son la parte más sensible del rostro y pueden sufrir lesiones. Por eso, deberás utilizar gafas con filtros de UV. Para el contorno de ojos, un solar con factor de protección muy alto.